
EFE - Fervientes amantes de los toros y el rejoneo, un grupo de japoneses se reúne cada mes en Tokio para analizar, vaso de vino en mano, las últimas corridas y orejas cortadas o reirse de sus propias demostraciones con el capote.
Son algunos de los cien miembros de la peña nipona "Tendido Tauro Tokyo", fundada hace 16 años con "Joselito" como patrón y que cuenta también con "seguidores en España, como el escritor Fernando Sánchez Dragó", explica a Efe el presidente del grupo, Katsuyuki Ogiuchi.
El sótano de una escuela de flamenco en el barrio tokiota de Takadanobaba se convierte un sábado al mes en aula multiusos donde estos japoneses comparten desde corridas taurinas grabadas en vídeo durante viajes a España o Latinoamérica, hasta paseos virtuales por una ganadería de Núñez del Cuvillo, cerca de Jerez.
Tras cambiar en la puerta su calzado de calle por unas zapatillas de estar por casa, los miembros de la peña se sientan en torno a una mesa con mantel, botellas de vino español, cerveza y dulces japoneses -contribuciones individuales- para entrar en materia.
Las mantillas y los retratos de sevillanas que cuelgan de las paredes, junto a varios capotes y espadas taurinas, hacen de este espacio un refugio de la tradición española en medio de la inquietante Tokio, la mayor metrópolis del mundo.
"Los japoneses que van y vienen de España están más animados para promocionar" la cultura hispana en Japón, señala Ogiuchi entre bromas sobre lo poco que conocen el mundo de los toros muchos de los españoles residentes en Tokio.
Recordar al fallecido torero español Pepe Dominguín, hablar de los últimos pases del colombiano César Rincón o comentar el diseño de los nuevos pañuelos de la peña -elemento indispensable en sus visitas a las plazas de toros- son algunas de las tareas que ocupan a estos fieles aficionados.
Los pañuelos "los utilizamos en la plaza y sirven como propaganda de la peña. También están escritos en kanji (caracteres empleados en la lengua nipona)", indica Maki Horiike, responsable además del diseño de la página web de la peña: www.tendido-tauro-tokyo.com.
Conforme transcurre la tarde, se vacían las botellas de vino y dos voluntarios dan una lección de preparación y manejo del capote, ayudándose de una espada de matador y de la intervención de la joven Maki, que imita al toro en sus entradas con las astas.
Todos siguen atentos la demostración, nadie se quiere perder el espectáculo, y hasta la más anciana de la peña, que apenas recuerda unas palabras del español que aprendió cuando viajó a la península hace años gracias a un concurso de la televisión japonesa, fotografía con su móvil la ficticia corrida.
Más tarde, la joven dibujante de manga Maki Sato, de nombre artístico Ese Em, exhibe ante el resto de la peña las imágenes que creó para un cómic ambientado en el mundo taurino y publicado en Japón en febrero de 2008. Con el anuncio de una conferencia sobre el lenguaje taurino que tendrá lugar en enero en el Instituto Cervantes de Tokio, a cargo del propio Ogiuchi, el grupo da por terminada la sesión académica de la tarde.
Nuevas botellas de tinto inauguran la cena que sucede siempre a cada encuentro, durante la que estos expertos en técnica taurina comparten, en un ambiente más distendido, sus gustos y debilidades.
Hisa Okada, quien conoció la peña gracias a su hija, sale siempre que tiene ocasión en defensa del diestro valenciano Enrique Ponce, al que admira y persigue por todas las ferias en sus viajes a España, mientras otros se decantan por el atrevido José Tomás.
Un mayor o menor conocimiento de la lengua española, largas estancias en España y una profesión relacionada con la enseñanza de la literatura hispana en Japón, como es el caso del presidente, son algunos de los puntos comunes de estos peculiares japoneses.
Son algunos de los cien miembros de la peña nipona "Tendido Tauro Tokyo", fundada hace 16 años con "Joselito" como patrón y que cuenta también con "seguidores en España, como el escritor Fernando Sánchez Dragó", explica a Efe el presidente del grupo, Katsuyuki Ogiuchi.
El sótano de una escuela de flamenco en el barrio tokiota de Takadanobaba se convierte un sábado al mes en aula multiusos donde estos japoneses comparten desde corridas taurinas grabadas en vídeo durante viajes a España o Latinoamérica, hasta paseos virtuales por una ganadería de Núñez del Cuvillo, cerca de Jerez.
Tras cambiar en la puerta su calzado de calle por unas zapatillas de estar por casa, los miembros de la peña se sientan en torno a una mesa con mantel, botellas de vino español, cerveza y dulces japoneses -contribuciones individuales- para entrar en materia.
Las mantillas y los retratos de sevillanas que cuelgan de las paredes, junto a varios capotes y espadas taurinas, hacen de este espacio un refugio de la tradición española en medio de la inquietante Tokio, la mayor metrópolis del mundo.
"Los japoneses que van y vienen de España están más animados para promocionar" la cultura hispana en Japón, señala Ogiuchi entre bromas sobre lo poco que conocen el mundo de los toros muchos de los españoles residentes en Tokio.
Recordar al fallecido torero español Pepe Dominguín, hablar de los últimos pases del colombiano César Rincón o comentar el diseño de los nuevos pañuelos de la peña -elemento indispensable en sus visitas a las plazas de toros- son algunas de las tareas que ocupan a estos fieles aficionados.
Los pañuelos "los utilizamos en la plaza y sirven como propaganda de la peña. También están escritos en kanji (caracteres empleados en la lengua nipona)", indica Maki Horiike, responsable además del diseño de la página web de la peña: www.tendido-tauro-tokyo.com.
Conforme transcurre la tarde, se vacían las botellas de vino y dos voluntarios dan una lección de preparación y manejo del capote, ayudándose de una espada de matador y de la intervención de la joven Maki, que imita al toro en sus entradas con las astas.
Todos siguen atentos la demostración, nadie se quiere perder el espectáculo, y hasta la más anciana de la peña, que apenas recuerda unas palabras del español que aprendió cuando viajó a la península hace años gracias a un concurso de la televisión japonesa, fotografía con su móvil la ficticia corrida.
Más tarde, la joven dibujante de manga Maki Sato, de nombre artístico Ese Em, exhibe ante el resto de la peña las imágenes que creó para un cómic ambientado en el mundo taurino y publicado en Japón en febrero de 2008. Con el anuncio de una conferencia sobre el lenguaje taurino que tendrá lugar en enero en el Instituto Cervantes de Tokio, a cargo del propio Ogiuchi, el grupo da por terminada la sesión académica de la tarde.
Nuevas botellas de tinto inauguran la cena que sucede siempre a cada encuentro, durante la que estos expertos en técnica taurina comparten, en un ambiente más distendido, sus gustos y debilidades.
Hisa Okada, quien conoció la peña gracias a su hija, sale siempre que tiene ocasión en defensa del diestro valenciano Enrique Ponce, al que admira y persigue por todas las ferias en sus viajes a España, mientras otros se decantan por el atrevido José Tomás.
Un mayor o menor conocimiento de la lengua española, largas estancias en España y una profesión relacionada con la enseñanza de la literatura hispana en Japón, como es el caso del presidente, son algunos de los puntos comunes de estos peculiares japoneses.