Beber directamente de la botella supone agarrarla por la zona central para mantener el equilibrio; a medida que el líquido va pasando a nuestro interior ese equilibrio cambia por estar gestionando un peso diferente y debemos movernos en consecuencia. Si lo hacemos bien descubriremos que ya sabemos bailar tango. ¿Sorprendidos con el análisis? Yo también, pero estos largos años de supervivencia en soledad me han enseñado mucho y creí que debía compartir mi sabiduría.
Si supiéramos que en realidad la zona baja de las botellas es también la zona de sus vergüenzas deberíamos cambiar el gesto porque todo el mundo las agarraría por abajo, como un borracho que se apoya la boca de la botella en los labios dispuesto a liquidarla de un trago mostrando el horrible baile del gaznate. Para evitar eso y seguir respetando a las botellas existe esta gama de ropa interior para botellas.
Ropa interior para botellas 4
Son braguitas porque las botellas son femeninas o no tienen genitales prominentes y, dándoles a elegir, han elegido braguitas. Esto es bueno para educar a los sedientos que llegan a casa un agosto a las dos de la tarde, abren el frigorífico y beben a morro. Gente, eso es deleznable y repugnante. Hay que ser digno, trabajarse la seducción, el amor y una sólida base de cariño afianzada en una cómoda rutina. Hay que hablar, abrirse ante las botellas y que ellas se abran a nosotros. Y nada de escribir el nombre de cada uno en la botella, acaparadores.
Ropa interior para botellas 5
Visto en Kotaku - nopuedocreer.com
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Francesc Puigcarbó

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