Ha sucedido en un hospital de la población rusa de Sayanogorsk. El caballero de la imagen se encontraba en el quirófano (no sabemos si antes, durante o después de la intervención) cuando tuvo una necesidad básica, quería tomarse una cervecita.

Parece que la enfermera que le atendía en ese momento se negó a dársela (esperemos que sea investigada por esto) y tuvo un despiste que Nicolai (no sabemos su nombre, pero tiene pinta de llamarse así) aprovechó para levantarse y escapar del hospital para ser atendido en el bar más cercano. Eso sí, tuvo la precaución de abrigarse con la sábana, ya que en el exterior el termómetro marcaba unos poco confortables 16 grados bajo cero.

Sin una justificación clara, el camarero se negó a servirle y, no solo eso, sino que además llamó a la policía, que acudió a recoger a Nicolai para retornarlo a la sala de operaciones en contra de su voluntad. Indignante.

Visto en el DailyMail > Fotos: The Siberian Times > Gracias a @araque  - nopuedocreer.com

Share To:

Francesc Puigcarbó

COMENTARIOS:

0 comentarios