Cansada de la interacción social con otras personas, Reikko Hori, una japonesa de 22 años, decidió pasar unas vacaciones lejos del ruidoso y cogestionado ambiente de las urbes viviendo en una isla desolada durante 19 días, lejos del confort y contando con tan solo un par de cosas personales, informó 'Daily Mail'.

En busca de una variante turística, Hori descubrió la compañía de viajes Docastaway, que ofrece planes en islas desiertas y aisladas bajo distintas condiciones de comodidad dependiendo de las necesidades de los interesados. Con el ánimo de cumplir su deseo, adquirió la variante más extrema de todas, denominada por la agencia como 'modo aventura extremo' en la isla de Amparo, en Indonesia, convirtiéndose en la primera mujer que sin ningún tipo de experiencia y conocimiento en métodos de supervivencia afrontaba este tipo de condiciones.

Avaro Cerezo, encargado de la organización del viaje, se sorprendió no solo al ver que la intrépida joven no contaba con el equipaje adecuado, sino por su nula preparación, su incapacidad para detectar el peligro y su inusual resistencia al dolor. "Ella caminaba descalza sobre los corales puntiagudos, como si estuviera caminando en su casa. Dormía en el suelo de la selva sin pensar que un animal salvaje podría haberse cruzado con ella", relató.

De acuerdo con la propia Reikko, pese a las dificultades que enfrentó durante su proceso de adaptación, en el que sintió "dolor, soledad e impotencia", relata que aprendió a cazar peces con una lanza, romper cocos con una piedra y hacer fuego con una lupa. "Por lo general, yo prefiero estar sola. Sin embargo, después de pasar 19 días sola en una isla desierta, descubrí que un mundo sin personas no es el mundo en el que realmente quiero vivir (...) Quiero vivir de manera positiva en la sociedad, ahora que me di cuenta de lo importante que son las cosas que tengo en mi vida", añadió.
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Francesc Puigcarbó

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