Una solución brillante para un problema que atormenta a padres, familiares y amigos de los hermanos gemelos idénticos. ¿Cómo diferenciarlos?

Cortarles el pelo dejando una zona sin rasusar, formando el número 1 o el número 2 en la cabeza de cada hermano puede ser suficiente, aunque se corre el riesgo de acabar llamándolos por un número, en lugar de por su nombre real (asociar un número a un nombre puede ser difícil de recordar). Quizá sería una mejor formar la inicial del nombre de cada uno.

O incluso, aún mejor, tatuar la inicial en la calva de cada hermano. Así solo habrá que rasurarlos directamente sin preocuparse en delimitar ninguna figura.

Ahora dudamos, ¿creéis que estos padres se merecen un espacio en nuestro Especial Padres del Año?

Visto en Bitsandpieces.us
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Francesc Puigcarbó

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