¿Tú también has sentido vibrar el móvil sin que hubiera llegado nada? Tiene explicación. Lo has sentido y lo sabes. Estás convencido de escuchar o notar cómo tu móvil vibraba o incluso sonaba pero cuando consultas la pantalla no hay ninguna notificación nueva.

Hoy por hoy la comunicación es verbal, no verbal y telefónica. Es una realidad y tenemos que aceptarlo, todos estamos enganchados al móvil, ya sea por motivos personales o laborales no podemos pasar sin él. Este nuevo hábito ha desarrollado una serie de síndromes hasta ahora desconocidos para la psicología.

A esta novedosa ‘patología’, surgida de la era digital, se la conoce como Síndrome de la Vibración Fantasma. Un reciente estudio, realizado por la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Michigan, ha determinado que ciertos tipos de personas son más propensas a sufrir este síndrome. La investigación, en la que han participado más de cuatrocientos estudiantes de la Universidad de Michigan, buscaba determinar si las personas con ansiedad del apego (es decir, aquellos que constantemente anhelan sentirse reafirmados por sus amigos) eran más propensas a sufrir el síndrome a diferencia de las personas que intentan evitar la intimidad social.

Pues bien, sus hipótesis iniciales fueron confirmadas: las personas con mayores niveles de ansiedad sufrían el síndrome que les hacía sentir vibraciones, notificaciones y llamadas.  Por supuesto, la relación entre ansiedad y un uso excesivo del móvil no es nada nuevo. El año pasado, un grupo de científicos de la Escuela de Medicina de Dow Internacional exploró una posible relación entre los trastornos del sueño, la ansiedad y el síndrome de la vibración fantasma.

Más de cien estudiantes de medicina fueron encuestados sobre sus hábitos de sueño; el 93% dijeron que utilizan su teléfono antes de ir a dormir, y el 59% aseguraron que se despiertan durante la noche cuando escuchan el timbre del móvil. Casi todos los que respondieron, revelaron haber experimentado el síndrome de la vibración fantasma en algún momento de sus vidas.

Nadie tiene por qué alarmarse pero tendremos que hacer examen de conciencia para poner remedio a este insólito padecimiento… A mi me ha pasado un par de veces… ¿y a vosotros?

*Fuente: PlayGroundNoticias
Share To:

Francesc Puigcarbó

COMENTARIOS:

0 comentarios