
Darwen, un pueblecito de Lancashire, en el noroeste de Inglaterra ha hecho cortar más de 6.000 árboles de un bosque para impedir que la gente se encuentre allí para tener sexo.
Según informa el 'Daily Mail', el bosque se había convertido en uno de los lugares favoritos de los 'doggers', personas que se encuentran en determinados sitios públicos para tener relaciones sexuales con desconocidos.
El espacio panorámico de 12 hectáreas es muy popular entre los asiduos al 'Cancaneo' o 'Cruising'. Muchos de sus árboles fueron plantados después de la Segunda Guerra Mundial, pero por orden del ayuntamiento de Blackburn, se han dejado talado al ras del suelo.
La decisión de tirar todos estos árboles ha desencadenado numerosas críticas por parte de defensores del medio ambiente y miembros de la comunidad. Matthew Elliot, director de 'Taxpayers', una asociación que defiende los derechos de los contribuyentes británicos, ha dicho que es "escandaloso que un espacio verde sea destruido de esta manera".
El ayuntamiento se defiende de las acusaciones asegurando que lo único que pretenden es plantar árboles nativos. FUENTE - QUE.ES
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