“Mi nombre es Kesha, tengo 34 años y me encanta comer papel higiénico”. Así empieza la intervención de una muchacha que participa en el programa estadounidense Mi extraña adicción. No puedo evitar preguntarme… ¿a cuánto estarías dispuesto para conseguir un minuto de fama? Kesha es capaz de comer papel higiénico sin parar en la tele, pero no es la única.
Será que el resfriado me tiene traspuesto, no digo que no, pero ir a la tele a decir que te encanta comer papel higiénico… pues no lo veo, la verdad. No sé en qué puede ayudarte, salvo que te den un buen dinero que te permita comprarte rollos y rollos de la mejor calidad (¿cuáles serán? ¿Triple capa y extra suave?).
Acostumbramos a decir “mira qué raro es aquel, mira qué cosas más raras hacen” cuando alguien no se comporta como nosotros lo hacemos o, en su defecto, cuando no actúa como creemos que es lógico actuar. Ahora bien, decidme… ¿qué pensaríais si veis a alguien conduciendo junto a vosotros comiendo papel higiénico? Supongo que tendríais que buscar otra palabra, porque lo de “raro”, sin duda, se iba a quedar corto.
No obstante, tenemos más gente con particularidades. Supongo que a Kesha no le es fácil encontrar pareja, pero puede consolarse con que no es la que más difícil lo tiene. Sin ir más lejos, April Brucker rompió con su prometido cuando éste le dio un ultimátum: “Yo, o tus siete muñecos”. Ella, como habréis intuido, eligió los muñecos. 20 MINUTOS.

0 Comentarios