En Reino Unido no se habla de otra cosa. Un cuadro en el que aparece el jugador crucificado ha enfadado, y mucho, a los católicos más conservadores. Según el artista, su intención era que la sociedad reflexiones sobre los iconos y los ídolos de la actualidad. Lo más curioso es que el óleo ha sido adquirido por el no menos polémico cantante Boy George.
En la pintura se puede a David Beckham crucificado con la camiseta de la selección inglesa de fútbol.
La que ha liado David Beckham. Esta vez no ha sido su culpa, sino la del pintor británico Johnny Cotter. Y es que en su galería de arte ha colocado un cuadro pintado por él en el que aparece el jugador de los Angeles Galaxy crucificado, en una imagen que recuerda y mucho a la de Jesucristo en la cruz.
Según este peculiar artista, su intención era hacer un llamamiento a la sociedad sobre la influencia que tienen hoy en día los iconos y los ídolos. Bajo el tíulo ‘Dejad que me escuche a mí mismo y no a ellos’, en el cuadro aparece el rostro del jugador de fútbol inglés con la corona de espinas sobre su cabeza rapada, y con las extremidades clavadas en los extremos de la cruz de madera. Ante el revuelo y el impacto que ha causado esta pintura, su autor ha explicado que se siente ‘muy orgulloso’ de ella y que su intención no era pintar al anticristo, sino ver a quién admira hoy la gente, si a Dios o a los ídolos como David Beckham.
La vestimenta llama también poderosamente la atención ya que combina la iconografía cristiana - las vestiduras que cubre sus partes más íntimas- con una camiseta roja de la selección inglesa de fútbol que cubre el torso al jugador.
Otro de los símbolos que ha sido alterado en el óleo es el de la inscripción ‘INRI’ que tradicionalmente corona esta cruz y cuyo significado es 'Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum», Jesús de Nazaret, Rey de los Judíos'.
En su lugar, el artista inglés ha pintado un billete de un dólar, símbolo del capitalismo más agresivo. Bajo los pies ha colocado un trofeo y la cabeza de una cobra.
Interpretaciones aparte, lo cierto es que las reacciones no se han hecho esperar. Los católicos no han tardado en poner el grito en el cielo, ya que consideran esta obra como una falta de respeto al cristianismo. A tal punto ha llegado la polémica que la Policía se encuentra investigando el caso.
Varios miembros de su cuerpo se personaron en la exposición para hablar con el autor de la pintura. La historia de este lienzo no termina aquí. Y es que para terminar de rizar el rizo, dicen que la singular pintura colgará pronto en las paredes del simpar cantante Boy George. ¿Será el ex reo fan también de David? ¿O del pintor? ¿Se antojará Victoria de él? - terra.es


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