No ha sido por puritanismo sino por el incumplimiento de la ordenanza municipal y, sobre todo, por las aglomeraciones de gente que ha provocado. Estos han sido los argumentos del Ayuntamiento de Nueva York para cerrar unos carritos-chiringuitos promocionales que regalaban vibradores en medio de la gran ciudad.
La compañía Trojan Vibrations tenía previsto regalar unos 10.000 vibradores en dos días a través de carritos como los de Hot-Dogs tradicionales de la ciudad, pero la aglomeración que han provocado han obligado al alcalde de la ciudad, Michael Bloomberg, ha cerrarlos cuando sólo habían repartido 200 unidades. NACIODIGITAL.CAT

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