Carlos y Charlotte contrajeron matrimonio el 6 de julio de 2012 en Sevilla, por lo que contrataron por 1.100 euros un álbum digital con dos copias pequeñas para sus respectivos padres. Tras celebrarse la boda, la pareja fue a recoger el encargo, pero se sorprendieron al conocer que todas las fotografías se habían borrado. Al parecer, todo había sido un problema por un virus en el ordenador. 

Ahora, un juzgado de Sevilla ha condenado al fotógrafo a indemnizar con 8.000 euros a la pareja porque no pudo entregarles el reportaje de la boda, según recoge la Cadena Ser. A lo que vale el reportaje hay que sumar los gastos del billete de avión  de los esposos desde Nueva York hasta Sevilla, además del viaje de los trajes de los novios que se guardan en París y el maquillaje, peinado y ramo de flores de Charlotte.
El juez apunta que la conducta del fotógrafo no fue diligente y no puede considerarse un caso fortuito. Sí hubo daño moral a la pareja porque la situación debió producir una grave perturbación anímica en ambos. 

La sentencia también recoge que las fotos que tomaron ese día los familiares no suplen la ausencia del reportaje elaborado por un profesional. Ahora, el fotógrafo podrá recurrir la sentencia.QUE.ES
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Francesc Puigcarbó

COMENTARIOS:

1 comentarios

  1. Me parece lo correcto, yo trabajé como fotógrafo en Valencia y puedo decir que aunque hay excelentes profesionales también hay mucho intrusismo.

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