Al final he tenido que hacer caso a vuestras insistentes y desesperadas peticiones y me he puesto manos a la obra. Como mi mítico pene de Adán a punto de cruz, tamaño DIN-A4 os dejó excitadísimas durante años, aquí tenéis unas cuantas escenas porno bordadas a punto de cruz, para que podáis satisfacer vuestros más íntimos y oscuros deseos sexuales.




Y ahora no os quejéis con el cuento de que "no se ve bien". Es lo que tiene el punto de cruz, y lo sabéis: técnicamente se conoce a este efecto como "pixelado analógico", y después del curro que me he pegao,  al que se queje le meto con el ganchillo. Avisados estáis.

vist a nopuedocreer.com
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Francesc Puigcarbó

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