Una mañana cualquiera. Un día más en la vida de un estudiante aburrido que mira la carretera sin saber muy bien qué hacer. Pero esta vez era diferente. El instinto le hizo cambiar de posición, alejarse unos metros y dar un par de patadas al aire. Lo que no sabía es que estaba esquivando a la muerte.
El vídeo, subido a la Red bajo el nombre 'bored schoolboy' (estudiante aburrido), es uno de los fenómenos virales de este fin de semana.
Un claustro mínimo, quizá el más bello que he conocido.
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*Me tiene el corazón robado. Hablo del claustro de San Pau del Camp (s.X),
en pleno corazón del Raval de nuestra Barcelona. Platón ya dejó entrever la
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