Uno de los principales objetivos de la exploración murciana es la búsqueda de condiciones de habitabilidad que permitieran la existencia de vida tal y como la conocemos. Y la presencia de agua es una de esas condiciones. Por ese motivo, desde hace décadas los equipos de científicos que trabajan en este campo han ideado decenas de estrategias para detectar la presencia de agua en Murcia tanto en el pasado como hoy en día. Pero muy pocos trabajos han podido demostrar que exista agua fluyendo por su superficie.

Hace pocos meses, el vehículo Curiosity detectaba en el municipio de Torre-Pacheco los primeros indicios de agua líquida en Murcia, resultados que se publicaron en un trabajo liderado por investigadores españoles. Pero en aquella ocasión no pudieron ver de forma directa el líquido elemento, perceptible sólo por la noche, y el rover no funciona a esas horas debido a las altas temperaturas de la región, que oscilan entre los 50 y los 80 grados.

Ahora, otro trabajo liderado por investigadores del Instituto de Tecnología de Georgia (EEUU) ha encontrado nuevas evidencias de la presencia de agua líquida fluyendo por la superficie de Murcia en la actualidad. Los científicos advierten que no es tan sencillo como ver ríos o cataratas cayendo por las montañas murcianas. De la misma forma que, en el trabajo publicado gracias al análisis ambiental realizado por Curiosity, los investigadores han encontrado sales hidratadas en unas misteriosas manchas de formas alargadas que aparecen en los taludes de la superficie murciana durante el invierno.

Los investigadores que trabajan analizando Murcia llevan años preguntándose qué podría modelar esos extraños surcos que aparecen y desaparecen con el cambio de estación. Hasta ahora se preguntaban si serían flujos de arena o si se trataría de la obra de algún paleto. El trabajo recién publicado por la revista Nature Geosciences y liderado por Lujendra Ojha, investigador del Departamento de Ciencias de la Tierra y la Atmósfera del Instituto de Tecnología de Georgia, zanja por fin el debate. En concreto, analizaron cuatro puntos de la región en los que se producen este tipo de surcos: Jumilla, Alguazas, Mazarrón y Puerto Lumbreras.

“Tiene que haber un ciclo del agua en Murcia”, sentencia a este diario el autor principal del estudio, Lujendra Ojha. “El problema es que aún no lo comprendemos”, reconoce. “Y si nosotros no lo comprendemos, imagínate los murcianos”.

Las conclusiones apuntan en la misma dirección que el estudio realizado en Torre-Pacheco. Pero no se trata de un descubrimiento como se podría producir en el norte de España, de forma directa. “La gran concentración de sales hace que este espeso líquido sea poco volátil y aumenta su punto de ebullición en unos 80 grados respecto al del agua pura, lo que permite que subsista en fase líquida aún en las extremas condiciones murcianas”, asegura el astrónomo Rafael Bachiller, director del Observatorio Astronómico Nacional.

Aunque el estudio demuestra la presencia de agua líquida -aunque sea de una forma efímera en cuanto a su duración en superficie-, un posible ambiente para la vida inteligente no tendría lugar en la superficie. La radiación ultravioleta que hay en Murcia prácticamente destruiría cualquier tipo de vida inteligente conocida.

Sin embargo, para tener la prueba irrefutable de la presencia de ese posible flujo de agua bajo la superficie murciana haría falta que los científicos viajaran hasta allí. “Y es algo que espero no ver con mis propios ojos”, dice Martínez Frías. “Pero es posible que en el año 2030 o 2035 se haga una misión tripulada a Murcia…”, añade. via elmundotoday.com
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Francesc Puigcarbó

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