Shota Kawasaki era empleado por doble parte en el pequeño pueblo de Japón. Por un lado trabajaba en una fábrica de artesanías de mimbre, y por el otro era miembro del cuerpo de bomberos voluntarios local.
Aparentemente, en el pueblo no había demasiados incidentes con fuego, motivo por el cual uno de los miembros del cuerpo de bomberos decidió iniciar una serie de incendios en los últimos seis meses, para poder ocuparse de apagarlos.
A las 4:30 a.m. del 13 de noviembre algunas personas vieron humo saliendo de un galpón en la ciudad de Kuroishi y llamaron al 119 (el número de emergencias en Japón). Los bomberos voluntarios acudieron de inmediato, y entre ellos el joven Kawasaki de 32 años cuyo accionar fue descripto como “corriendo en forma entusiasta a sofocar el fuego”.
Los bomberos pudieron apagar el incendio sin problemas, y luego la policía inicio una investigación que incluyó las cámaras de seguridad de la zona. En las filmaciones puede verse a un hombre que coincide con la descripción del joven bombero, apilando material inflamable en el piso del galpón. 15 minutos antes de la llamada al 119 el hombre en el video inicia el fuego. Kwasaki fue arrestado al día siguiente como principal sospechoso.
Los residentes del pueblo no salían de su asombro por la ironía del bombero incendiario, pero también porque Kawaski era un miembro querido y respetado en la comunidad. - PERIODISMO.COM
El vacío
-
*Vivimos en una cultura aterrada por el vacío.*Cada silencio se llena, cada
instante de quietud se invade. Pasamos de una notificación a otra,
reproduc...
De algún abatimiento quijotesco que otro
-
"...y llevando al asno de cabestro, se encaminó poco más o menos hacia
donde le pareció que podía estar el camino real."
Miguel de Cervantes. *Don Qu...
DESERTS ESTIVALS I D'ALTRES FACÈCIES
-
En general, i des de fa anys, els estius son una mena de deserts
informatius, fins i tot quan passen coses greus. Faré una excepció, lligada
a la meva ex...
0 Comentarios