DEJÓ UN MUÑECO EN SU CELDA PARA IRSE CON OTRO PRESO


El insólito episodio tuvo lugar en la cárcel de Coronda, en Santa Fe, en el marco un recuento de internos. Un reo huyó de su calabozo y se trasladó a otro, pero luego fue descubierto por un guardia. Al inspeccionar el penal por temor a un motín, secuestraron 6 proyectiles calibre 9 mm y otros elementos que podrían haberse utilizado para una posible fuga. La situación fue descubierta cuando se realizaba el habitual recuento de internos dentro del penal, y un guardia que se dirigió hacia una de las celdas del pabellón 6 Sur advirtió que uno de los internos no estaba.

Cuando fue a llamar al preso que se aloja allí, este no respondió, situación que determinó que el personal penitenciario ingresara a dicha celda. Tras entrar, los agentes se encontraron con que el preso no estaba y que sobre la cama había un montón de bolsas tapadas con frazadas simulando un cuerpo. Se dio aviso al resto del personal de seguridad del penal para que llegara hasta el pabellón y así tratara de ubicar al interno que faltaba.

Lo extraño es que minutos después fue encontrado en la celda de otro convicto. No se sabe si por alguna cuestión sentimental o si en realidad se estaban preparando para un golpe más grande, lo que aún no se había podido determinar. A raíz de dicho hallazgo, las autoridades del penal ordenaron que se hiciera una requisa en todo el pabellón para prevenir situaciones aún más complicadas. Fue así que, al inspeccionar otra celda, personal de requisa secuestró 6 proyectiles de un arma de fuego calibre 9 mm y varios elementos que, se presume, podrían haberse utilizado para una posible fuga.

El director del Servicio Penitenciario provincial dijo a la prensa local que al interno que confeccionó un muñeco para simular que estaba durmiendo y se cambió de celda se le abrió un sumario disciplinario. Además, comentó que en la cárcel de Coronda se dieron algunos casos similares de presos que simulaban mediante ese ardid, la especie de muñecos bajo las frazadas, estar descansando cuando en realidad encubrían un intento de fuga.

Hace casi dos años, un peligroso delincuente se escapó de la Unidad Penitenciaria Nº 1 de la ciudad de Coronda, en Santa Fe. Se trata de Germán Luciano Sbaffo, de 37 años, quien cumplía una condena por robo calificado por el empleo de arma de fuego y estaba alojado en el pabellón 10. Allí, dejó un muñeco en su celda para despistar al personal penitenciario. Pero en esa oportunidad, pese a las intensas requisas dentro de la prisión, no hallaron al preso. - CRONICA.AR.

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