¿Te habías imaginado que algún día acompañarías un caramelo con una caña de cerveza? Suena asqueroso, cierto, pero parece que ha llegado el momento de hacerlo. En Pampaneira, un pueblo de La Alpujarra granadina, un pequeño Willy Wonka local ha sacado al mercado un caramelo que puede volver loco a los veganos: el caramelo con sabor a jamón ibérico.
Siempre se ha dicho que del cerdo se aprovecha todo. Miguel Gallegos, el creador de la nueva chuchería porcina, ha dado un paso más en confirmar este adagio al crear una combinación tan extraña como la de un caramelo y la chachina más valorada de un animal del que nos gustan hasta los andares. No sabemos si es cinco jotas, pero según A3, Gallegos ya vende toda su producción, unos 15 kilos al día.

¿De qué está hecho?

Los ingredientes no son ningún misterio. Agua, azúcar, glucosa, color y aroma de jamón ibérico. Nada de carne.  Eso sí, para que se coman con los ojos además de con la boca, a Gallegos se le ha ocurrido mezclar dos tonalidades distintas de color, rojo y blanco, que le dan al caramelo la apariencia de estar elaborado con lonchas del producto porcino estrella.


¿A quién se le ocurre hacer algo así?

¿Cómo se le ocurrió a este empresario sacar un caramelo así? Según, Granada Hoy, la idea surgió cuando un día un cliente confundió una piruleta de fresa pensado que era de jamón. Al escuchar la ocurrencia del comprador, en la fábrica pensaron que no sería mala idea lo de lanzar al mercado un producto así
Comenta Blasting News que el precio del caramelo es mucho más económico que el de esta chachina: 1,50 euros por cada 100 gramos. Y que sus clientes aseguran que los caramelos saben a auténtico jamón.
La fábrica alpujarreña, por cierto, ya venía meses probando con nuevos sabores. Produce caramelos de  higo, castaña, whisky o ron. Visto el éxito, igual ahora se lanzan a por caramelos de morcilla, fuet o lomo en manteca.

Con información de: A3, 20minutos,  Granada Hoy y Blasting News - Strambotic.
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Francesc Puigcarbó

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