Esta mañana he ido a comprar pan y ensaimadas a la Panadería al lado de casa, allí mientras esperaba a la distancia reglamentaria, he escuchado esta conversación entre una de las dependientas y una señora. Decía la dependienta:
- Es que yo no sé cómo es la gente. El sábado por la mañana salí con el coche a dar una vuelta por Cerdanyola, Terrassa y Matadepera. En Cerdanyola, el paseo que hay junto al río estaba lleno de gente caminando, corriendo, charlando tan tranquilos, en Terrassa igual, y en Matadepera antes de llegar a la rotonda estaba la Policía Municipal sin parar a nadie, ni a mí. No lo entiendo, ¿que no lo saben que deben estar confinados en casa?.
Os suena aquello de la paja y la viga en el ojo, pues se ve que a la dependienta de la panadería ¡NO!, como diría el filósofo Bernardo Schuster, 'no hase falta deseo nada más'

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