En los tiempos que corren, muchos son los que pierden la esperanza de encontrar a su media naranja. Sin embargo, un ciudadano ruso ha decidido acabar con su solterío y se ha casado con una pizza, “el amor que nunca le fallará”.

El chico de 22 años decidió unirse en matrimonio con su manjar preferido afirmando rotundamente que “las relaciones humanas son muy complicadas”.

El joven de Tomsk hizo formal su pedida con una ceremonia en una pizzería rusa, llamada MakeLove , que organizó todo el evento. 


En la celebración, no faltó de nada: velo para la pizza italiana, brindis con cava, certificado de matrimonio... El marido no quiso escatimar en gastos tal y como muestran las fotografías.

Como era de esperar, las autoridades rusas no validaron el enlace pero el chaval pudo cumplir su sueño. “El amor por las personas es impredecible, el amor por la comida es eterno” afirma el joven de Rusia convencido de su decisión.

La pregunta que se hacen todos los internautas en Internet es cuando tardará el marido en devorar a su propia mujer… si no lo ha hecho ya. ¿Se la comió en su fogosa noche de bodas? LAVANGUARDIA.COM
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Francesc Puigcarbó

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