Rachid Yazami, con el chip que ha desarrollado. NTU Singapur

"Quien resuelva el problema de la autonomía y duración de las baterías va a hacer un gran negocio". La frase es de Jesús del Álamo, responsable de las investigaciones sobre semiconductores del Instituto Tecnológico de Massachussets, el famoso MIT. No es para menos. Decenas de equipos que usamos habitualmente dependen de ellas: móviles, tabletas, cámaras de fotos, relojes inteligentes, portátiles, aspiradores autónomos, automóviles, bicis, drones... Allí donde hay un equipo autónomo hay una batería y la preocupación por la duración de la batería ha ido escalando posiciones. De hecho, es crítica para muchos equipos. Hoy en día es común en las presentaciones de móviles que uno de los aspectos en los que se ponga más foco sea la carga rápida y la autonomía de la batería. En el mundillo de la tecnología ha sucedido con la cantidad de miliamperios lo mismo que en la economía con la prima de riesgo. De ser términos desconocidos para la mayoría se han convertido en comunes.


El chip permite controlar la carga de la batería y reducir el proceso a 10 minutos. NTU Singapur

En la carrera por quién logra resolver el problema de las baterías parece que está tomando delantera la Universidad Tecnológica de Nanyang (NTU), de Singapur. Hace apenas un mes anunciaron una evolución de las tradicionales baterías de iones de litio (las que llevan la gran mayoría de equipos, desde portátiles hasta smart watches) que permite una carga del 70% de un móvil en apenas dos minutos sin afectar a su vida útil. Precisamente, el problema que pueden originar las cargas rápidas es que producen un sobrecalentamiento de las baterías que acortan drásticamente la vida de las mismas. La variación aplicada sobre las baterías de ion litio es que han reemplazado los ánodos de grafito por gel de dióxido de titanio. Apenas un mes más tarde, Rachid Yazami, director del programa de baterías del Instituto de Investigación sobre Energía en la misma universidad de Singapur, ha anunciado la creación de un pequeño chip que es capaz de gestionar la carga de prácticamente cualquier dispositivo con una batería de iones de litio en apenas diez minutos. El chip se encarga básicamente de gestionar la cantidad máxima de energía que se le puede suministrar a la batería en el proceso de carga sin que se estrese y se sobrecaliente. De esa manera se acorta enormemente el tiempo sin que se penalice la vida útil.Han invertido en la investigación alrededor de cinco años y el chip podría estar disponible para la fabricación en 2016. 

JAVIER LÓPEZ TAZÓNMadrid
@twazonJLT ELMUNDO.ES

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Francesc Puigcarbó

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