Un rebaño de unas 1.300 ovejas se ha pasado la noche en vela paseando por las calles de Huesca capital, después de que el pastor que las tenía que vigilar en plena trashumancia se quedara dormido, según informa el portal abc.es.

Por supuesto el pastor había avisado a la policía de que iba a proceder a la conducción ordenada de las ovejas en el casco urbano, ya que éste es uno de los pocos rebaños trashumantes que quedan en Aragón y que en verano se dirige desde el Valle del Ebro hacia los pastos del Pirineo en busca de temperaturas más frescas. 

Pero los 'brazos de Morfeo' se cruzaron en su camino y todo se torció. En su ruta al Pirineo, el pastor, en un descuido, se quedó dormido y las ovejas, completamente desveladas, comenzaron a caminar sin rumbo fijo por la ciudad. 

Una llamada de un vecino al 112 pasadas las 4 de la madrugada alertó a los agentes. Al parecer, el rebaño había sido visto transitando a su libre albedrío por una céntrica avenida y sin ningún tipo de control. 

Rápidamente se dio aviso al ganadero, que pudo reconducir ordenadamente a su rebaño hacia el Pirineo aragonés.



Todo ha quedado en una anécdota. QUE.ES

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Francesc Puigcarbó

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