Dice el refrán que hay que predicar con el ejemplo. Una máxima que olvidó el agente de la policía del Condado de Pinellas (Florida) Michael Szeliga, quien no tuvo mejor idea que hacerse con una botella de whisky marca «Jameson» antes de acudir al banquete durante el cual se le iba a entregar este galardón. Una vez conocida las indagaciones internas dentro de este cuerpo policial ha sido sancionado con un día sin paga, y trasladado a la unidad que investiga los crímenes contra menores, informa el diario digital «SFGATE»

 
Según la investigación interna realizada por la oficina del Sheriff de Pinellas, Szeliga se llevó consigo la botella del whisky irlandés al coche patrulla antes de dirigirse al Hyatt Regency Pier 66 Hotel en Fort Lauderdale, lugar en el que iban a acudir a un curso de formación de dos días sobre la legislación relacionada con la conducción y la bebida.

La Asociación de Madres contra la conducción y la bebida (Mother Against Drunk Driving, MADD) iba a concederle un premio junto a otros dos agentes por realizar más de 100 detenciones de conductores que superaban los límites de alcohol en la sangre, pero cuando el viernes pasado se presentó en el banquete no estaba en las condiciones óptimas para subir al escenario ante 200 invitados. Un testigo, citado por la investigación, describió al agente como un borracho.

El máximo responsable de la Policía de Gulfport, Robert Vincent, ha afirmado que el supervisor de Szeliga le había avisado de que su subordinado estaba «en unas condiciones no apropiadas». Lo que motivó su ausencia de la entrega de premios.

En este sentido, la investigación interna de más de 274 páginas, ha hallado que Szeliga y otros dos agentes acudieron al curso de formación sobre legislación relacionada con el alcohol al volante, pero que después lo abandonaron tras la primera pausa para consumir unas copas de whiskey con coca cola antes de ir a la piscina. El policía sancionado ha asegurado que otros agentes habían adquirido otra botella de whisky marca «Crown Royal».

Además se ha destadcado que el agente sancionado y su compañero de habitación se estaban vistiendo para el banquete cuando la alarma del Hotel sonó y, según un sargento de Policía del Condado de Pasco, Szeliga estaba en el vestíbulo «en calzoncillos». Según el testimonio, del supervisor del policía que iba a ser premiado estaba «considerablemente bebido cuando le ví».Antes, ha asegurado la investigación interna, habían pasado por la piscina consumiendo cócteles. ABC.ES
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Francesc Puigcarbó

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