Aunque a ellos les resulte muy normal, en Huerta de Rey tiene mérito no olvidarse hasta de los nombres de la propia familia. Esta localidad burgalesa posee el récord de los nombres más raros del mundo entre sus habitantes. Una tradición que empezó hace más de un siglo, todo el pueblo compartía tres o cuatro nombres y apellidos y el cartero se volvía loco, así que empezaron a bautizar con nombres de mártires cristianos. 20minutos.es

Share To:

Francesc Puigcarbó

COMENTARIOS:

0 comentarios