El oleaje saca a flote un fardo de hachís en Pedregalejo y los bañistas se llevan más de la mitad Agentes, el pasado domingo, peinando la zona en la que sucedieron los hechos. Al parecer, un socorrista intentó recuperar la droga pero tuvo que abandonar la zona ante la avalancha de personas que se intentaban hacer con ella 
Con una temperatura de 30 grados, un intenso lorenzo en el cielo y una suave brisa de levante, fue un excelente día en el que las playas, como marcan estas fechas, estaban abarrotadas. Muchas de las personas que acuden al litoral para disfrutar de una de estas jornadas vuelven a casa con piedrecitas o conchas que han ido recogiendo en la orilla, pero en Pedregalejo este pasado domingo hubo unos cuantos bañistas que lo hicieron cargados de algo que está prohibido. Y no se trata de algún pez o molusco protegido, sino de las pastillas de hachís de las que se apoderaron después de que se desprendieran de un fardo que el oleaje sacó a flote. 
La primera en percatarse de lo que ocurría fue una bañista que estaba en la zona y que decidió alertar al socorrista que vigilaba la playa. Un fardo que, previsiblemente había sido arrastrado por las olas, se había rajado por el impacto contra uno de los espigones de Pedregalejo y las pastillas de hachís se habían salido del paquete. Según relatan las fuentes consultadas, el socorrista cogió una bolsa, se fue hacia el espigón y comenzó a cargarla. Esto despertó la curiosidad de numerosos bañistas, que iban acercándose a la zona.
«Aquello parecía un hormiguero, estaba lleno de gente», aseguró un testigo. Fue entonces cuando se produjo una verdadera avalancha a la que el socorrista no pudo hacer frente. Al parecer, las manos de los bañistas se colaban entre la gente para apoderarse de las pastillas de hachís que había guardado en la bolsa, se encontraba acorralado, forcejearon con él e, incluso, algunas de las personas que estaban en la playa le recomendaron que se fuera de la zona porque podría acabar siendo agredido. 
No le quedó más remedio que apartarse. Siempre según las fuentes consultadas, la intención del socorrista no era otra que la de recuperar la droga y esperar a que llegaran los agentes para entregársela. La Policía Local fue alertada sobre las 16.15 horas y los agentes establecieron un rápido dispositivo en la zona, aunque, cuando llegaron el hachís se había, literalmente, esfumado. Testigos relataban haber visto a bañistas cargar sus neveras con la droga o el caso de una mujer que, tras acopiar varias pastillas de la sustancia estupefaciente como podía en la camiseta, se marchó de la playa para luego volver cambiada de ropa. 
Pese al fuerte despliegue policial, con más de una veintena de efectivos, solo se recuperaron 500 gramos de la sustancia En el despliegue policial participaron más de una veintena de agentes uniformados, entre los que había efectivos del Grupo Operativo de Apoyo. Los policías locales montaron un operativo con el objetivo de identificar a los ‘narcobañistas’. De hecho, incluso llegaron a acompañar a algunas personas a sus coches para comprobar si se habían hecho con alguna de las pastillas de hachís. Pese a que, normalmente, un fardo suele contener unos 30 kilos de droga, en este caso solo se lograron recuperar 500 gramos de hachís. Aunque los primeros indicios apuntan a que los bañistas se habrían llevado más de la mitad de la droga del paquete, se desconoce la cantidad exacta, ya que parte de ella podría haber quedado en el fondo del mar. Por el momento, ninguna persona ha sido detenida, pero ya se ha abierto una investigación tras lo ocurrido. sur.es
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Francesc Puigcarbó

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