Un avión de AirAsia con destino a Malasia se vio obligado a dar media vuelta y aterrizar en Australia debido a problemas técnicos. El aparato comenzó a experimentar vibraciones - "parecía una lavadora", manifestó un pasajero "-, pero la sorpresa mayúscula se produjo cuando el piloto pidió al pasaje que" rezara "para el aterrizaje no tuviera contratiempos. El avión paró en la pista minutos después sin incidentes.

El vuelo de la compañía malaya de bajo coste, con destino a Kuala Lumpur, comenzó a tener dificultades una hora y media después de despegar de la ciudad australiana de Perth, por lo que su piloto -un profesional veterano, con 44 años de vuelo- decidió dar media vuelta. El avión aterrizó sin dificultades y ningún pasajero sufrió contratiempos, más allá del estrés sufrido desde que se advirtieron las fuertes vibraciones.
Además de pedirles que rezaran, el piloto también solicitó a los pasajeros que mirasen por la ventanilla el estado de un motor, del que él no tenía mucha visibilidad.
En los minutos "terroríficos" de aterrizaje, según testimonio de varios pasajeros, las autoridades del aeropuerto de Perth tomaron medidas ante la eventualidad de que el avión tuviera que aterrizar en el mar. ABC.ES
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Francesc Puigcarbó

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