Tres amigos salieron de fiesta por Chipre y terminaron muy borrachos en una isla de Siria, en la que no dudaron en hacerse un selfie. No terminaron casados con una Marilyn en Las Vegas, ni con varios tigres en su habitación del hotel, pero lo que les ha pasado a estos tres jóvenes británicos podría haber sido mucho peor. Los amigos, Lewis Ellis, de 25 años, James Wallman, de 23 y Alex McCormick, de 19, se fueron de vacaciones a Chipre y decidieron salir a tope una noche de fiesta por la isla. 

Desenfreno y alcohol, sobre todo, mucho alcohol. Los chicos terminaron en un país que, si hubieran estado cuerdos, habrían infartado ya que en Siria están en guerra. Sí, has leído bien, en Siria se encontraron de repente. Todo sucedió cuando la discoteca en la que estaban en Chipre cerró sus puertas y se fueron a la localidad de Ayia Napa, donde cogieron un barco para ver delfines. O, al menos, era lo que pretendían. 

Al estar tan borrachos se equivocaron de barco y aparecieron en la localidad siria de Tartús, donde fueron interceptados por unos policías militares que tienen una base en la ciudad. Lo cierto es que los jóvenes aseguran que en mitad del camino se olieron que algo no iba del todo bien, sobre todo porque delfines no había. 

"El último club cerró a las 7.30 así que fuimos a nuestro paseo en barco, que comenzaba a las 9, y acabamos equivocándonos de barco", escribió uno en sus redes sociales, mientras otro subía un selfie en el que decía que "la noche en Napa acabó mal". Otro de ellos lo ha calificado como "la historia más rara de mi vida", además de admitir que la resaca y el cansancio estaban presentes en ellos. Y en Siria. QUE.ES
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Francesc Puigcarbó

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