Los altavoces AudioOrbs pretenden, una vez más, que la música nos aísle del entorno lo máximo posible. Su estructura es la de una burbuja con un agujero para adentrarnos en ellos. Una vez dentro parecen bastante cómodos, los dieciocho altavoces integrados te aseguran un buen sonido y son portátiles en la misma medida en la que una cama de matrimonio lo es.
No es, en mi consideración, un objeto que adquirir para uno mismo (aunque su precio ronda los 15.000 euros). Sí debería usarse para salpicar las ciudades de "puntos de espera musicales", lugares en los que uno mata el tiempo escuchando música que le es ajena mientras espera al amigo que siempre llega tarde. La alternativa es esperar en una esquina y contar personas a las que le quedaría bien un parche en el ojo. Realmente son pocas.
Sarna con gusto, no pica.
-
Seguramente hice mal, porque ahora lo estoy pagando con un día espeso.
Debían ser más o menos las seis y media de la tarde cuando me conecté al YouTube
de l...
Catarsis matutinas sin besos impostados
-
Me levanto presto a agarrar el día. Ya no a tomarlo -suena suave y frágil-,
ya no ha cogerlo -suena a obligación inevitable-, sino a asirlo con fuerza ...
ÀVIES I FORASTERS EN EL PRESENT QUE ENS ACULL
-
Ahir per la tarda TV3 va passar aquesta pel·lícula, una bona estona per
aquells i aquelles que gaudeixin amb històries senzilles amb final feliç.
Es...
Con las cosas de comer no se juega.
-
Resulta que, por si no lo saben, la CEE controla las emisiones que
producimos los fabricantes de vehículos, Controlan, según ellos, las
emisiones que ge...
0 Comentarios