MELANIA PIDE AL GUGGENHEIM UN VAN GOGH, Y ESTE LE OFRECE UN VÀTER


A la izquierda, el váter de oro de Cattelan; a la derecha, la obra de Van Gogh. GUGGENHEIM

La primera dama Melania Trump quería para su estancia privada Landscape with Snow (Paysage enneigé), ejecutada por el artista holandés Vincent van Gogh en 1888 justo después de abandonar París a mitad de febrero de aquel año agobiado por el invierno en la gran urbe. Por eso, le ordenó a la comisaria de arte de la Casa Blanca Donna Hayashi Smith que le mandase la petición para llevar a Washington esta pieza del museo neoyorquino del barrio residencial Upper East Side. Allí, se encuentra desde 1984 dentro de la colección de la familia Thannhauser, determinante en el desarrollo del arte moderno en Europa, sobre todo debido al trabajo de la Moderne Galerie, fundada en Munich en 1909.
La negativa de la comisaria jefe del museo Guggenheim Nancy Spector recorre todavía los corrillos de la escena artística neoyorquina, donde todos adoran odiar al presidente de Estados Unidos Donald Trump. Mientras, la casualidad ha querido que la culpa de que Melania Trump no pueda tener este óleo sobre lienzo sea de España. No sólo se han deshecho en carcajadas por el no rotundo de la institución, sino también por la alternativa que Spector le ha dado a la primera dama: el váter de oro del provocador artista contemporáneo Maurizio Cattelan, valorado en un millón de dólares. Posibilidad que ha sido además idea del italiano. De esta forma, sigue a continuación la contestación a la Casa Blanca de la comisaria del museo Guggenheim, en la que le niega el préstamo, y le explica que tiene la pieza del holandés realizada en Arles comprometida para una exposición en el Guggenheim de Bilbao, como se ha apuntado con anterioridad:"Muchas gracias por su interés. (...). Nos agrada que estén interesados en demostrar su apoyo por el arte al enseñar los tesoros de las instituciones culturales nacionales. Siento, sin embargo, informarles que no podemos hacer posible este préstamo porque la pintura es parte de la Colección Thannhauser, la cual prohíbe su traslado excepto en las más raras ocasiones, y acabamos de recibir su permiso para su viaje a nuestra institución hermana en Bilbao, España, para una exposición", comunica Spector sobre la decisión del museo neoyorquino, donde ha trabajado en diferentes capacidades a lo largo de 29 años. "Un maravilloso trabajo del celebrado artista contemporáneo italiano, Maurizio Cattelan, se va a retirar de su exposición al público después de un año de instalación, y le gustaría ofrecerlo a la Casa Blanca por un préstamo de un año", explica. "Es un váter sólido de oro de 18 kilates instalado en uno de los baños públicos para su uso, el cual representa un maravilloso acto de generosidad", detalla de la instalación basado en el famoso orinal de 1917 del celebrado Marcel Duchamp. "Les ayudaríamos en la instalación, debido a que es un objeto frágil", explica sobre la pieza titulada America por el controvertido artista, cuya inauguración fue controvertida de por sí: el váter no funcionó bien durante los primeros días, y se tuvo que posponer su presentación a los críticos neoyorquinos y público en general. La portavoz del museo Sarah Eaton confirmó la misiva enviada por Nancy Spector el pasado 15 de septiembre a la Casa Blanca. Mientras, Cattelan, que repitió que "es un objeto muy delicado", respondió a la cuestión de por qué le había ofrecido su pieza a los Trump con una pregunta y reflexión típicas del italiano: "¿Cuál es el sentido de nuestra vida? Todo parece absurdo hasta que morimos, y entonces tiene sentido". Tradicionalmente, los diferentes presidentes de Estados Unidos suelen solicitar a los diferentes museos préstamos para decorar el despacho oval, la residencia de la familia y otras salas de la Casa Blanca. Una forma muy utilizada de promocionar el arte estadounidense. De esta forma, conocido fue el gusto del anterior presidente Barack Obama por el arte abstracto al exponer a Mark Rothko o Jasper Johns en la residencia oficial. Sin embargo, la respuesta del museo no da lugar a preguntarse si el mundo del arte ha aprovechado esta circunstancia para gastarle una broma pesada al presidente. Y reírse de él. Todavía así, Trump, que si se destaca por algo es por ser diferente, podría apreciar la pieza del italiano. De sobra es conocido su gusto por el dorado. Y en el fondo sería promocionar a un artista de su ciudad, ya que Cattelan vive en Nueva York, como el republicano hasta que ganó las elecciones. - eldiario.es

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